Este post es una continuación del anterior, y va dirigido a Ti si eres profesional de la formación, coach, terapeuta, acompañas a otros en procesos de cambio y evolución.

Pero además te apasiona la naturaleza, los animales y o has tenido un caballo o alguna experiencia con ellos en algún momento de tu vida que te ha marcado, que creías que ya era pasado pero que vuelve de forma insistente más y más.

Lo que ocurre es que como ya eres adult@ con una vida profesional «convencional» tienes la creencia de

  • -que la naturaleza y los caballos son para los fines de semana o para las vacaciones y por supuesto, nada de permitirte disfrutarlo dia a dia,
  • -o de que «tener caballos» es imposible para Ti porque no tienes finca, o no dispones de los recursos para «comprarlo» o «es caro» tener un caballo.
  • -o de que ahora tienes que criar a tus hijos o atender a tu familia y no ves cómo ni cuándo….

Pues bien, bienvenid@ al club de los que hemos tenido esas creencias y nos hemos dado cuenta de que son eso: creencias y que como tales te están poniendo un filtro y están condicionando tu vida.

No es que esas creencias sean erróneas, (tener caballos exige energía y recursos..)..es que son creencias y como tales, el proceso de darnos cuenta de que te desvían del foco y de cuestionarlas después es el tema, tener el valor de preguntarte :

¿ y cómo lo hacen otr@s?, ¿tengo que tener todo para comenzar?, ¿hay otras opciones que comprar caballos y fincas?, ¿realmente estoy atendiendo una llamada muy profunda o estoy distraíd@?, ¿ supone esta actividad romper con lo anterior? ¿ podría ser una actividad complementaria? ¿Y si me atreviera a investigar y preguntar?

Yo me las hice también y tienes que hacértelas….y respondértelas.

La buena noticia es que NO ERES EL/LA uNIC@ que se ha formulado estas preguntas, SOMOS MUCH@S los que estamos en lo mismo pero afortunadamente también somos much@s los que nos hemos respondido, investigado, formado y dado el paso de permitirnos escuchar la voz de nuestra alma

Por eso si :

¿Alguna vez has sentido que las respuestas que buscas no están en los libros, sino en el silencio de la naturaleza? Si eres coach, terapeuta o un profesional del cambio, sabes que a veces las palabras no alcanzan.

¿Y si pudieras trabajar con el co-facilitador más honesto del mundo? Los caballos no juzgan, no mienten y, sobre todo, no conocen las máscaras. Te invito a descubrir una nueva forma de acompañar, donde tu presencia es tu mejor herramienta.

Muchos profesionales llegan a un punto de inflexión. Sienten que sus sesiones en consultorios o entornos tradicionales se han vuelto mecánicas o que, a pesar de sus credenciales, les falta una pieza clave para generar cambios profundos y duraderos en sus clientes. Viven atrapados en la «mente» y han desconectado de la energía, el cuerpo y el instinto. Esta desconexión no solo frena el progreso de quienes acompañan, sino que también estanca su propia evolución personal.

Por eso me dedico a difundir y expandir el mensaje de que es posible, si, pero que antes tienes que hacer un proceso en Ti, por eso aparecen dudas, preguntas, te boicoteas, hasta que un dia dices ya ‘¡¡¡ es el momento y entonces empiezan a abrirse las puertas….

La mayoría de las personas que acuden a la llamada de las formaciones están ya con la decisión tomada, cuando contactan conmigo ya llevan mucho tiempo sintiendo que el cambio es si o si pero pasan a la acción y envian el mensaje o llaman directamente y en el 90% de los casos, yo no tengo que convencer de nada, ya tienen la decisión tomada, «enviame toda la informacion» » cuándo es la siguiente convocatoria»…..y listo…. es increíble, cuando la certeza es absoluta es asi.

El lunes comienzo una formación con dos personas que , me contactaron una en mayo pasado y otra en agosto, la convocatoria estaba lanzada para septiembre y los talleres teóricos empezaban en agosto.

En un caso me dijo «estoy decidida y dame unos dias para que consiga la financiación» , al poco me escribe y me dice «lo consegui» (os aseguro que la magia ha sido increíble) y saco el billete (para un vuelo internacional) así que voy» .

El otro caso fue una llamada una tarde de agosto: «enviame la información» » ahora no sé si puedo asumirlo», al poco me escribe y me dice «estoy decidida voy»

El 10% restante solicitan info, preguntan, dan vueltas y yo ya sé que no van a venir quizás nunca….y lo entiendo, no es su camino, porque esto es un Camino con mayúscula porque exige una transformación de lo más denso (patrones limitantes) en lo más elevado ( seguir la llamada de tu alma, de manifestar lo que traes a este mundo como tu sello especial) y manifestarlo.

En el siguiente post te sigo contando

Abrazos